sábado, 27 de junio de 2026

 Hubo un tiempo en que fuimos niños/as, en los que las estrellas se caían del cielo, en donde las flores eran gigantes y los aviones se idolatraban. En esos tiempos dibujábamos como respirábamos, sin pensar y con una decisión que hoy quisiéramos, con una ciega confianza de que nuestros trazos nos representaban y las maestras nos preguntaban ingenuamente qué eran, como si los dibujos no hablaran por sí mismos. Mis 4 años siguen hablando desde lejos, por eso los copio, como si quisiera recuperar un poco de mi antigua sabiduría infantil.



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