Todo se pulveriza y desintegra, se convierte en polvo, en cenizas. Vagamos entre nubes blancas, emigrantes de tiempos pretéritos en busca de un futuro que todo indica será sombrío. Nos esforzamos por respirar en medio del polvo, imaginar un mañana. Aunque sea, descifrar cómo se hace para construir una casa de nuevo, escribir una carta manuscrita y sobre todo, cantar una canción de amor.
miércoles, 24 de junio de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No es posible hacerles una ecografía tridimensional a nuestros sueños, para saber de antemano qué rostro van a tener, si es que se concreta...
-
No recuerdo cómo fue que la Encíclica Rerum Novarum llegó a mis manos a fines de los 80, la leía con una mezcla de ilusión y respeto, el mis...
-
Quiero reflexionar sobre lo que significa la expresión para mí, tanto en la escritura como en el dibujo o la pintura. No elijo desde la con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario