viernes, 26 de junio de 2026

 Podría citar a varias personas, entre ellas al Indio Solari (en Juguetes perdidos), cuando canta que "cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón". O a citar a la cineasta Lucrecia Martel, cuando en alguna entrevista nos llama a exprimir la imaginación, porque cuando la oscuridad es tan evidente, cuando las máscaras se cayeron, paradójicamente es más posible salir del engaño en donde estábamos y comenzar a pensar en alternativas, que aunque nos parezcan disparatadas, podrían ser posibles, porque cuando ya no queda nada en pie, hay que aprender de nuevo a hacer fuego con dos piedritas, o tal vez cocinemos de otra manera. Por lo pronto, parece que hay que cocinar en nuestra mente las nuevas ideas que nos permitan habitar un futuro, en donde, cientos de miles de personas quedan cada vez más marginadas y en donde los gobiernos siguen expoliando el planeta, como  si fuera una naranja a la que tratan de sacarle hasta la última gota de jugo que le queda. Total, qué importa lo que sigue y el mundo que les dejaremos a las nuevas generaciones, a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos. Imaginar un futuro distinto es urgente, aunque imposible hacerlo de un día para el otro. Muchos de nosotros no lo veremos, pero, entre otras cosas, podemos intentar dedicarnos a pensarlo, de a uno, de a dos, de a tres, de a muchos, cada cual como pueda pero haciendo algo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Que los sistemas educativos están en crisis no es novedad, así como que en los programas que se están implementando ya no se les da importan...