¿Adónde quedaron los ángeles de las molduras de las casas antiguas? Las sábanas bordadas, la colección de copas y platitos de té, las cucharitas y azucareras, las gloriosas teteras que convocaban las charlas de los sábados. Algunos/as las buscamos en las ferias de antigüedades, como buscamos el pasado que perdimos, las historias que no están y que esas piezas conservan. Los platitos decorados con sus miniaturas, con un mundo destinado a perdurar que pasó y fue reemplazado por la sociedad de lo transitorio y descartable, que descarta tanto a los objetos sin alma ni magia como a los viejos y viejas que ya no sirven. A los y las que en algún sillón, siguen contando historias, a quien se detenga a escucharlas, de aquéllas tardes de la ceremonia del té.
miércoles, 24 de junio de 2026
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