¿Cómo transmitir la sensación de que en un punto infinitamente pequeño está contenida la totalidad y que de ese punto infinitamente pequeño puede explotar y expandirse infinitamente? El universo se expande desde ese punto, tal vez algún día vuelva a retroceder y volver a sí mismo, al silencio, al Uno, ¿a la Nada? ¿Se deshará sin dejar rastros? ¿O conservará el anhelo de empezar otra vez?
Castalia despeinada
sábado, 3 de octubre de 2026
Ahora que se acerca el día de todos los muertos, me viene a la mente una pregunta. Venimos de épocas en las que se le daba mucha importancia a los velorios y a los cementerios. Hoy en día, los velorios son breves y la mayoría de las familias, muchas veces a pedido de los difuntos, prefieren las cremaciones y después disponen de las cenizas a su modo. Pero yo me pregunto: ¿tenemos tanta urgencia por despedirnos del cuerpo de quiénes nos acompañaron tal vez durante muchos años? ¿A qué rito recurrimos cuándo queremos recordarlos? Ya no visitamos los cementerios y, lo peor, estos en muchos casos están siendo vandalizados. ¿Cómo queremos que nos despidan? ¿Cómo queremos que nos recuerden? ¿Cómo recordamos y homenajeamos a los que se fueron? Dicen por ahí que muere quien se olvida, ¿en quiénes quedará guardado nuestro recuerdo y qué habremos dejado, si dejamos algo, de nuestro paso por acá?
viernes, 2 de octubre de 2026
Es necesario hablar cada vez más de salud mental. Es necesario compartir lo que nos pasa. Es necesario redefinirnos en estos tiempos, como humanos. Es necesario acompañarnos. Es necesario redefinir nuestras prioridades. Es necesario dejar de correr. Es necesario una vez cada tanto preguntarnos para qué estamos acá y no dejar que la pérdida de sentido y la soledad nos destruyan. Es necesario tender puentes y si no tenemos fuerzas para hacer grandes cosas, al menos abrazar al que tenemos al lado y pedir ayuda cuando la necesitamos. Es necesario dejar de ser omnipotentes. Es necesario compartir lo que tenemos, en todo sentido. Es necesario reconocer nuestras miserias y las de los otros y pese a todo, abrazarnos. Porque es necesario recordar que somos humanos y que nuestra esencia es lo mejor que tenemos y lo mejor que podemos dar.
jueves, 1 de octubre de 2026
La virtualidad creció exponencialmente con la pandemia y se instaló en muchas actividades, entre ellas en el espacio terapéutico. Escribo esto desde mi experiencia de paciente. La terapia virtual me acompañó y me acompaña muchas veces, en momentos en los que, por determinadas circunstancias, no puedo trasladarme físicamente hasta el consultorio, pero mi experiencia entre ambas modalidades es totalmente distinta. Llegar al consultorio del terapeuta es llegar a un espacio de contención, en donde podemos aflojarnos. Me ha pasado, alguna vez, apenas traspasar la puerta y sentarme, el ponerme a llorar sin saber bien por qué, tal vez porque algo se había descomprimido. En mi experiencia personal, como paciente, puedo decir que conecto con el cuerpo del terapeuta, con toda su gestualidad, con su respiración, con sus silencios, sus cambios de postura. Uno lee, o por lo menos yo lo hago, un número enorme de señales que, cuando hay conexión entre terapeuta y paciente, van generando una regulación inconsciente. El consultorio es un lugar aislado del mundo, cuidado, protegido. Y en ese sentido, para mí, necesario. Celebro que exista la posibilidad de la virtualidad cuando por distintas circunstancias la presencialidad no es posible, pero al menos para mí, esta última es irreemplazable.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
El estar es también el nombre de una habitación que tienen algunos hogares. Es el lugar en donde se conversa, se escucha música, el espacio ideal para la conexión con los otros. Y si en la habitación propia se preserva la intimidad, la reflexión, la fantasía, el estudio, la soledad creativa, en la habitación de nombre estar, muchas de esas cosas pueden compartirse y enriquecerse. Nace el diálogo que habilita la comprensión y también la escucha, mediante la presencia de un otro que nos regula inconscientemente cuando estamos alterados, y viceversa. En mi estar hay un mate de por medio, que va y viene de a ratos medio distraído, una luz tenue que suaviza la risa o el llanto que aparecen a veces, un gato que duerme en un rincón. Después vendrá el momento de volver a la soledad de la habitación, en donde nos reencontramos con nosotros mismos, pero ojalá, no sé si todos pero sí muchos hubiéramos tenido o tengamos en nuestros hogares una hermosa y simple sala de estar.
¿Cómo transmitir la sensación de que en un punto infinitamente pequeño está contenida la totalidad y que de ese punto infinitamente pequeño...
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El objetivo de esta entrada es proponer una pequeña experiencia visual. Preparen una ensalada de tomates, condimentando a gusto, con sal y a...