Como en una escena conocida de Nothing Hill, una vez me sentí Julia Roberts frente a Hugh Grant, diciéndole "solo soy una chica enfrente de un chico". Fue cuando una noche de verano, Gustavo Cerati pasaba caminando abrazado con su novia de entonces (a principios de los 2000) por la vereda en penumbras de mi departamento en Palermo Viejo, mientras yo entraba y durante un instante que para mí fue eterno, nos miramos con curiosidad (o eso me digo a mí misma, ingenuamente). Una chica enfrente de un chico, separados por un millón de años luz, que lo siguen haciendo.
miércoles, 27 de mayo de 2026
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