lunes, 11 de mayo de 2026


 Por todos lados proliferan los negocios de venta de antigüedades y de ropa usada. Es muy cierto que muchas personas se despojan de estos objetos por razones económicas, para conseguir un pequeño ingreso. También es cierto que se van desarmando casas y que los herederos se desprenden de las pertenencias familiares, por diversos motivos. En medio de todo esto, estamos los que buscamos en comercios y ferias pedacitos de historia con el perfume de otros tiempos. En las épocas de la fugacidad y de la digitalización, en donde el mundo parece existir solamente detrás de las pantallas, en los parques, en los garages, habita un mundo fantástico y colorido, en donde los objetos circulan en una danza interminable, y van pasando de mano en mano, de casa en casa, en donde vuelven a ser amados por otros dueños. 


Parque Patricios. Buenos Aires

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