domingo, 29 de marzo de 2020
sábado, 28 de marzo de 2020
Retomo algo que escribí el 28 de marzo de 2019. Hace un año justamente:
"Lo mejor del sarampión de mis siete años fue la caja de témperas que me regaló mi mamá. Ya no sabría qué hacer para entretenerme y entonces tuvo esa idea prodigiosa. Todavía recuerdo fascinada el olor que tenían y la primera pintura que hice. Una casita tradicional con su caminito, su chimenea , su cielo celeste y el correspondiente árbol a un costado. Todo prolijamente ordenado en aquélla tarde de abril."
Con los años fui descubriendo que el mundo no era tan ordenado, sino más bien lo contrario. El caos cada tanto se instalaba en mi vida y a mi alrededor. Parecía que todo se terminaba, se destruía, sin embargo, de algún modo se las arreglaba para resurgir. Aprendí lo que era la resiliencia sin conocer ni siquiera esa palabra. Hoy las cosas cambiaron de nuevo de un modo inesperado porque este suceso nos abarca a todxs. Leía por allí que es la naturaleza la que hoy nos demuestra su resiliencia, cuando los animales vuelven tímidamente a algunos sitios, que se recuperan en un tiempo breve. Ojalá sea un indicio que nos devuelva la confianza en nosotrxs para hacerlo.
"Lo mejor del sarampión de mis siete años fue la caja de témperas que me regaló mi mamá. Ya no sabría qué hacer para entretenerme y entonces tuvo esa idea prodigiosa. Todavía recuerdo fascinada el olor que tenían y la primera pintura que hice. Una casita tradicional con su caminito, su chimenea , su cielo celeste y el correspondiente árbol a un costado. Todo prolijamente ordenado en aquélla tarde de abril."
Con los años fui descubriendo que el mundo no era tan ordenado, sino más bien lo contrario. El caos cada tanto se instalaba en mi vida y a mi alrededor. Parecía que todo se terminaba, se destruía, sin embargo, de algún modo se las arreglaba para resurgir. Aprendí lo que era la resiliencia sin conocer ni siquiera esa palabra. Hoy las cosas cambiaron de nuevo de un modo inesperado porque este suceso nos abarca a todxs. Leía por allí que es la naturaleza la que hoy nos demuestra su resiliencia, cuando los animales vuelven tímidamente a algunos sitios, que se recuperan en un tiempo breve. Ojalá sea un indicio que nos devuelva la confianza en nosotrxs para hacerlo.
viernes, 27 de marzo de 2020
Este blog tiene de todo un poco. Textos míos, de otros autores y poetas, pinturas, fotos, reflexiones...un poco de cada cosa, según el día.
Hay algo que nos iguala en este tiempo. No quiero, me resisto a nombrar a esto que nos sucede. No sé qué nombre ponerle. Todo es demasiado atroz, todo es demasiado atemorizante.
Y si bien muchos y muchas, como yo misma, tratamos de ponerle onda y salir adelante, de a ratos nos agarra el bajón y la angustia. No es para menos.
Pensaba entre ayer y hoy en aceptar tanto los momentos de alegría, que es probable tengamos, como los otros, los difíciles. Todos son parte. ¿Esto es autoayuda barata? Probablemente. Lo acepto. Pero me sirve repensarlo cuando no estoy bien. Todo va y viene y nosotros, nosotras estamos viviendo un momento único. Por ahí nos llenamos la boca diciendo que el mundo va a evolucionar, que todos vamos a evolucionar. Lo cierto es que muchos no van a estar aquí para contarlo. Por eso espero, trato de estar bien y de aceptar cuando no lo estoy, hablo con mis afectos y miro el cielo, esperando que escampe.
Hay algo que nos iguala en este tiempo. No quiero, me resisto a nombrar a esto que nos sucede. No sé qué nombre ponerle. Todo es demasiado atroz, todo es demasiado atemorizante.
Y si bien muchos y muchas, como yo misma, tratamos de ponerle onda y salir adelante, de a ratos nos agarra el bajón y la angustia. No es para menos.
Pensaba entre ayer y hoy en aceptar tanto los momentos de alegría, que es probable tengamos, como los otros, los difíciles. Todos son parte. ¿Esto es autoayuda barata? Probablemente. Lo acepto. Pero me sirve repensarlo cuando no estoy bien. Todo va y viene y nosotros, nosotras estamos viviendo un momento único. Por ahí nos llenamos la boca diciendo que el mundo va a evolucionar, que todos vamos a evolucionar. Lo cierto es que muchos no van a estar aquí para contarlo. Por eso espero, trato de estar bien y de aceptar cuando no lo estoy, hablo con mis afectos y miro el cielo, esperando que escampe.
jueves, 26 de marzo de 2020
En este tiempo de cuarentena, necesitamos seguir haciendo actividad física, por nuestro bienestar general, ya que en nuestra casa, en general, nos movemos muy poco. Circulan videos muy lindos de clases de yoga o de distintos tipos de ejercicios, pero creo que algunos de ellos son impracticables para mucha gente, sobre todo para la gente mayor, que también necesita movilizarse, aunque sea un poquito. Se nos aconseja muchas veces hacerlos en el piso, pero ellos no pueden hacerlos, porque después no pueden incorporarse. Por eso creo que una alternativa al alcance de todos puede ser moverse en la cama.
Les dejo una serie de propuestas:
-Estirar empeines y parte anterior de las piernas, y luego lo mismo pero flexionando los pies, para estirar la parte posterior.
-Girar los pies suavemente en círculos hacia un lado y hacia el otro.
-Abrir y cerrar suavemente los dedos de los pies.
-Si se puede, llevar rodillas al pecho, tomándolas con manos y balancear suavecito, a un lado y al otro, para masajear abdomen e intestinos.
-Por supuesto que respirar, colocando las manos sobre el abdomen , respirando profundamente, expandiendo el vientre al inspirar y hundiendo al exhalar (con el estómago vacío).
-Siempre-siempre-estirarnos y desperezarnos profundamente, abriendo bien grande la boca y luego exhalando.
-Y por último, dejar que todo el cuerpo se afloje y se serene aún más. Es el momento de serenar nuestra mente, que seguro con los ejercicios ya lo fue haciendo. Dejar que los pensamientos fluyan, sin aferrarse a ellos. Siguen su camino y los dejamos ir, respirando tranquilos y tranquilas, disfrutando el momento.
-Ideal para hacerlo después de una duchita, en algún ratito que tengamos libre.
Abrazos!!
Les dejo una serie de propuestas:
-Estirar empeines y parte anterior de las piernas, y luego lo mismo pero flexionando los pies, para estirar la parte posterior.
-Girar los pies suavemente en círculos hacia un lado y hacia el otro.
-Abrir y cerrar suavemente los dedos de los pies.
-Si se puede, llevar rodillas al pecho, tomándolas con manos y balancear suavecito, a un lado y al otro, para masajear abdomen e intestinos.
-Por supuesto que respirar, colocando las manos sobre el abdomen , respirando profundamente, expandiendo el vientre al inspirar y hundiendo al exhalar (con el estómago vacío).
-Siempre-siempre-estirarnos y desperezarnos profundamente, abriendo bien grande la boca y luego exhalando.
-Y por último, dejar que todo el cuerpo se afloje y se serene aún más. Es el momento de serenar nuestra mente, que seguro con los ejercicios ya lo fue haciendo. Dejar que los pensamientos fluyan, sin aferrarse a ellos. Siguen su camino y los dejamos ir, respirando tranquilos y tranquilas, disfrutando el momento.
-Ideal para hacerlo después de una duchita, en algún ratito que tengamos libre.
Abrazos!!
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