Hace muchos años (sería aproximadamente a principios de los 80), recuerdo haber leído una de las tiras de Caloi, en donde su personaje Clemente, protestaba por la existencia de las aceitunas rellenas; según él, bastaba con que disfrutáramos de las originales. Y yo coincidía y lo sigo haciendo. Me desespera cada vez más, desde aquéllas épocas, la aparición de infinitas variedades de los infinitos productos que se venden en las góndolas y pienso en cuánto tiempo valioso mucha gente pierde eligiendo tal vez la mejor combinación de yogur, con frutas diversas o cereales, galletitas de todo tipo y color, mayonesas, etc. La industria no tiene límites en diseñar numerosísimos productos con tal de incrementar las ventas y así es como ya casi ni le sentimos el sabor a una ensalada de zanahorias. Gastamos nuestro tiempo en el supermercado (el poco que tenemos). Claro que no me olvido de los que no tienen acceso a estos lujos. Y deben conformarse directamente con las marcas más económicas (en el mejor de los casos que tengan el dinero suficiente para comprarlas). El mercado no descansa, recomiendo la película "Ruido de fondo", de Netflix, para seguir pensando estas cuestiones.
viernes, 23 de enero de 2026
domingo, 28 de diciembre de 2025
Escribo cartas con manos que señalan el cielo y arrullan las mañanas dormidas, los trenes nocturnos que no llegan a destino. Cargamento de almas que persiguen ilusiones que nunca llegan a alcanzar. En el silencio de una plaza lejana, de las olas del mar de las palabras, de las caracolas sonoras, del multicolor océano que solo vemos en esos días en que el sol avisa que algo importante va a suceder. Hay un perfume en el aire, un aroma imperceptible que anuncia el amanecer que nunca vemos. El sol del sol en el cielo del cielo, uno adentro de otro. Infinitas mamushkas que nos abrazan desde la música que estalla en el aire y nos acaricia sin darnos cuenta.
martes, 9 de diciembre de 2025
Escondidas al fondo de un camino custodiado por árboles, se abren cada tanto las puertas del cielo para que podamos mirar hacia adentro, mientras esperamos el momento de atravesarlas. Un ángel nos cuenta que ese día se escuchará en parlantes la banda de sonido de nuestra larga vida, mientras nuestros seres queridos nos esperarán de pie a lo largo de una mesa inmensa, para festejar el comienzo de nuestra eternidad.
Interpretamos el mundo que ven los demás desde nuestra realidad psíquica. Pero no sabemos cuáles son las vivencias, las historias, los secr...
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No recuerdo cómo fue que la Encíclica Rerum Novarum llegó a mis manos a fines de los 80, la leía con una mezcla de ilusión y respeto, el mis...
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Quiero reflexionar sobre lo que significa la expresión para mí, tanto en la escritura como en el dibujo o la pintura. No elijo desde la con...


