lunes, 6 de mayo de 2013

Huesos eutónicos

El facebook y la alcantarilla

Un pequeño hombre caminaba por la ciudad y de pronto se cayó en una alcantarilla. Por ella circulaban más ciudadanos munidos de sus respectivas laptops que hacía rato se habían caído. Nadie se había percatado de su ausencia. Se conectaban a facebook desde la alcantarilla y así engañaban a sus contactos. Habían formado una banda que se dedicaba a asaltar a los camiones de residuos por las noches para obtener restos de comidas. También habían organizado un coro. Junto con las ranas, croaban en las noches de lluvia y nadaban incansablemente por los túneles.

Racionalidad cotidiana

Quisiera escribir una historia que tuviera diez líneas. Esto implica que voy por la primera y no sé aún qué decir. Es como si estuviera empezando a hacer un pozo. Es como cuando empiezo a dibujar y trazo una línea, con un lápiz, o una pincelada. Fíjense que así ya llegué a la línea tres. Que no es un mal número, es el número de los lados de un triángulo, una de las figuras que dibujo mucho últimamente. Los triángulos son figuras de gran estabilidad me dice un amigo, y yo me pregunto qué querrá decir eso. Como me pregunto muchas otras cosas que no puedo responder. Por eso escribo. Por eso dibujo. Para encontrar respuestas de en medio de ese mar de oscuridad, de tinieblas que tenemos adentro. Que nos sofocan a veces. Recién compré unas velas bonitas y las encendí. Uno debería escribir diez líneas al menos todos los días. Para exorcizar los recuerdos. Recordar alguna que otra cosa importante que se pasa de lado en medio de tanta banalidad. De tanta racionalidad cotidiana.

Conjuro

Una nueva entrada para conjurar los miedos y el silencio. El olvido. Despertar algún sueño (viejo) olvidado. Ahuyentar la soledad. El desánimo. Distintas formas del hastío y de la muerte. Zarandear la materia de nuestra vida hasta que quede lo esencial y cuidarlo. Acunarlo desde su nacimiento y alimentarlo. La maravilla entre nosotros. Nuevamente. La creación. El soplo de ingenio, la frente despejada, las piernas fuertes, la columna flexible. Un viaje hacia la juventud que queda atrás. En el vacío de las horas del sueño. Una cuerda que nos iza hacia la luz. La palabra. La escritura. El amor.

 Interpretamos el mundo que ven los demás desde nuestra realidad psíquica. Pero no sabemos cuáles son las vivencias, las historias, los secr...