miércoles, 15 de abril de 2026

 Cuando pasan los años, con mucho esfuerzo, vamos desprendiéndonos de capas de piel y así acercándonos a nuestra esencia, a lo más íntimo que somos. Cuando sentimos que el corazón está ubicado en el lugar correcto, aunque quizás inesperado, en una vuelta del camino que no conocíamos, por fin el espejo nos devuelve la imagen de nuestro rostro, sin máscaras y con una tímida sonrisa, como la de un niño que acaba de nacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Permanecer como un niño, abiertos al asombro. Solo desde el extremo vacío puede nacer lo que buscamos, eso que nos completa, aunque sea de a...