Si hacemos una mirada retrospectiva a lo largo de nuestra vida, vemos archipiélagos de recuerdos en medio de un mar de espacios deshabitados. Cada tanto encontramos un ovillo que, como si fuera un pasaporte hacia el pasado, cuando lo desenrollamos lo trae de vuelta, para bien o para mal. A veces tenemos la tentación de cortar el hilo, definitivamente. Otras recuperamos como si fueran peces a las imágenes y las liberamos del anzuelo, para conservarlas. Como en una bifurcación infinita de caminos, cada decisión nos llevó a otra, fuimos audaces o temerosos ante las encrucijadas. Obstinadamente, tratamos de imaginar un mañana, mientras el mundo se abre bajo nuestros pies. La belleza nos convoca siempre en los rostros que encontramos a la vuelta de la esquina.
jueves, 2 de julio de 2026
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