La belleza y la miseria humana caminan juntas en esta noche que comienza a terminar. Juegan, se esconden. Me engañan, me enloquecen. Muestran sus caras distintas, enhebradas en un laberinto confuso y oscuro. Por suerte, estoy camino a casa. Tus brazos me esperan y tu cintura me llama. Estoy en paz.
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martes, 27 de noviembre de 2018
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