domingo, 13 de mayo de 2018
En esos veranos
Las ranas cantaban cerca del árbol, fantasma y lunar. Dormíamos bajo el techo de lona y al clarear el alba, las aves nos traían el café en jarrito. El sol crecía hasta la sierra y su ventana, esa que vimos siempre desde lejos. Nunca subimos sus senderos de pinos por aquél miedo de no regresar. Los hombres se extraviaban en ramas incendiarias, como nos pasó tantas veces después.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Anoche soñé que de algún modo entendía la comunicación entre las hormigas. Ellas se comunicaban por telepatía, con frases muy breves, pero ...
-
El objetivo de esta entrada es proponer una pequeña experiencia visual. Preparen una ensalada de tomates, condimentando a gusto, con sal y a...
Me encantó ese remate, ahí. Gracias, poeta.
ResponderEliminarValoro muchos tus palabras, Jorge. Gracias por tu presencia.
Eliminar