viernes, 20 de diciembre de 2019

Me regalaron un pedacito de estrella. Es tan pequeño que casi desaparece entre mis dedos y eso lo vuelve aún más hermoso. Vino envuelto en capas de papel de diario que lo resguardaban y tengo que cuidarlo incluso de la brisa. Tanto como la brisa cuida a aquél que me lo obsequió.

A Walter

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Una vez me dijeron que algunos indios decían que cuando uno viajaba, llegaba primero el cuerpo, pero el alma lo hacía unos días después.  Y...