Si hay algo que me ayudó en la vida. fue aceptar mis contradicciones. Dialogar conmigo misma y con el otro, deconstruyendo certezas. A los/as que venimos de ciencias duras a veces estos procesos nos resultan más dificultosos, ya que nos formaron para el pensamiento lineal. Poder complejizarlo es fundamental para desarrollar una mirada crítica sobre las circunstancias que condicionan nuestro comportamiento así como las que regulan los fenómenos sociales y esto, en definitiva, nos ayuda a liberarnos.
martes, 29 de diciembre de 2020
El bucle neurótico
Puede ser de utilidad reconocer el punto de inflexión a partir del cual nuestros pensamientos nos llevan a precipitarnos en un abismo oscuro. Algo que puede servir es desarrollar la paciencia y ser compasivos con nosotros mismos. Intentar involucrarnos con alguna actividad que nos conecte con lo cotidiano y nos devuelva la confianza en nuestras capacidades. No importa cuantas veces suceda. El autoconocimiento y la práctica de estas vías nos ayudan en parte a superar esos momentos.
domingo, 27 de diciembre de 2020
Pensaba que en la vida vamos en una rueda, a veces arriba, otras debajo. Puede girar muy rápido, o detenerse por largo tiempo en uno de los dos polos, pero indefectiblemente vuelve a moverse, cambiando radicalmente nuestra posición. Solemos olvidar que nada es permanente. Pero cuando la alternancia se hace parte nuestra, aprendemos a tener los ojos abiertos, para no identificarnos con ninguno de los estados. Se nos va la vida aprendiendo a transitar el pasaje de uno al otro, a alquimizar. Tener conciencia de estos procesos, es esencial para aliviar el sufrimiento.
sábado, 26 de diciembre de 2020
Leí por ahí, que Ricardo Piglia dijo que "el psiconálisis es un arte de mantener a flote en el mar del lenguaje a gente que goza tratando de hundirse".
Es difícil darse cuenta cuando uno lo está haciendo, o, mejor dicho, cuando aprendió a hacerlo y vive inmerso en esa tarea. Ya la vida es lo suficientemente dura como para que nos regodeemos en escarbar la herida. Podemos observarla, abrirla, exudarla si es necesario, exponerla al sol, suturarla, esperar que cicatrice y saber que siempre habrá días en los que dolerá, y que tal vez pueda volver a abrirse. Cada cual sabe cuál es la suya y qué recursos tiene para protegerla.
No se puede vivir en el eterno sufrimiento. No es justo ni para uno ni para los que nos rodean. La vida es mucho más que eso. Habrá que aprender a nadar.
El día después
Siempre hay un día después, por lo menos, mientras uno está vivo. Hoy es el día después de navidad. Día en donde queda la sensación de que en las fiestas se genera un mandato histórico de felicidad, del cual es difícil sustraerse. Hay tensión por el temor de no estar lo suficientemente alegre y desentonar. Se trata entonces de comer, brindar y una serie de ritos paganos que nos enternecen y entristecen, alternativamente. En mi caso personal, no sé bien lo que se espera de mí, y creo que a muchos les sucede esto. Claro que hay personas con familias radiantes y otros con familias destruídas por distintos motivos. Yo estoy más o menos en el medio, aunque siempre preguntándome de que se trata todo. ¿Qué habrá detrás del espejo? Estén alertas, aún nos falta fin de año. Y desde ya les aviso que ese día cumplo años. Tendrán que soportarme.
miércoles, 23 de diciembre de 2020
martes, 15 de diciembre de 2020
WISLAWA SZYMBORSKA
sábado, 12 de diciembre de 2020
En el barrio de San Telmo, en la esquina de las calles Bolívar y Carlos Calvo, fue fundado en 1897 un gran mercado bajo techo, donde se comercializaban carnes y verduras. Con el correr de los años, los locales convivieron con puestos de anticuarios y algunos bares notables. El Mercado, característico por sus olores diversos, fue siempre un sitio de visita muy atractivo para los turistas y coleccionistas de antigüedades. Sin embargo, en los últimos años, le costó resistir la influencia globalizadora y fue perdiendo paulatinamente su antigua idiosincrasia. No escapó a la tendencia que intenta que que las personas, independientemente de cuál sea su lugar de origen, se sientan como en su casa. Con tristeza fuimos viendo desaparecer a los puestos tradicionales, reemplazados por modernos emprendimientos gastronómicos, todos parecidos entre sí. Ruidos, olores y sensaciones particulares y autóctonas, son desplazados por un conjunto de expresiones genéricas que llevan a que perdamos lo más valioso que tenemos como pueblo: nuestra identidad.
viernes, 11 de diciembre de 2020
jueves, 10 de diciembre de 2020
domingo, 6 de diciembre de 2020
sábado, 5 de diciembre de 2020
Uno de los recuerdos más lindos de mi infancia, es el de aquélla vez en que quise hacer casitas de muñecas. Nunca fui muy hábil en las manualidades, pero era tal el entusiasmo que tenía en esa tarea, que creo que compensaba todas mis carencias. Con sencillas cajas de cartón, papeles de colores y tijeras, abría puertas y ventanas, construía muebles y sobre todo, una habitación en la planta alta, que era lo que yo siempre había querido tener. Nunca jugué en el fondo con las muñecas. Esa casa era mi excusa para soñar.
A eso de los siete años, me regalaron un juego de magia. La verdad es que no me impresionaron demasiado los trucos, salvo uno de ellos, que proclamaba al mejor estilo bíblico, la posibilidad de "convertir el agua en vino". Consistía en trasvasar el contenido de uno de los vasitos al otro varias veces, y de este modo sucedía el milagro, en donde el líquido transparente, o sea, el que simbolizaba el agua, se tornaba color púrpura, tranformándose en un supuesto vino. El juego advertía seriamente sobre el peligro de ingerir las mezclas, como corresponde. No sé bien en qué consistía el sencillo experimento, probablemente en jugar con la acidez de los líquidos en presencia de un indicador de pH, frente al cual cambiaban de color. No me interesaba mucho la magia, pero en ese infantil juego de los tubitos nació mi amor por la química.
viernes, 4 de diciembre de 2020
A veces, cuando yo miraba televisión y mi papá me veía absorta en alguna película, se acercaba por detrás y me decía despacito: "Eso es todo mentira, Claudita, eso es todo mentira". Creo que con eso intentaba resguardarme de las emociones intensas que percibía que me causaban las imágenes. Siempre recuerdo con ternura esos tiempos en los que él, a su modo, me protegía.
miércoles, 2 de diciembre de 2020
En un pueblo de España de la región de Castilla y León, llamado La Alberca, cada noche se lleva a cabo un rito ancestral. Una mujer camina por las calles y en las esquinas se detiene, llamando a los pobladores a rezar por sus difuntos. Se la llama "la moza de las ánimas" y es una suerte de intermediaria entre dos mundos.
lunes, 30 de noviembre de 2020
No nos cansamos de revisar una y otra vez la partida de Diego Maradona. No es un hecho menor que haya sucedido en medio de una pandemia, en donde la experiencia de la muerte nos resulta tan cercana, familiar y amenazadora. Transcurrido el velorio, en donde se vivió realmente un "clima de cancha" en el que a mi entender, se ponían en juego muchas cosas: la estupefacción y el dolor frente a esa muerte y la incapacidad de asimilarla, con una necesidad profunda de catarsis, fruto del aislamiento de la pandemia (con esto no estoy aplaudiendo lo que sucedió, sólo trato de pensarlo), a medida que se van sucediendo los homenajes creo que nos va cayendo la ficha de que Diego no va a volver. Y, a pesar de que no soy futbolera, siento que con su muerte se cierra un capítulo de nuestra vida. Cada mañana me despierto pensando entonces que murió Maradona. Tal vez, el tomar conciencia de la muerte del ídolo, sea una forma de tomar conciencia de nuestra finitud, algo que de tan extraordinario preferimos a veces olvidar.
domingo, 29 de noviembre de 2020
En los 80, iba a bailar al Club Universitario de Bahía Blanca, que funcionaba en la antigua casona de Avenida Alem. El mismo cuyo piso vibraba cuando en la planta alta saltábamos sin parar durante la Semana del Estudiante. Ahí fue donde me encontró un 22 de junio de 1986 con un grupo de amigos festejando los goles de Maradona a los ingleses. Uno de los recuerdos más lindos de esa época.
jueves, 19 de noviembre de 2020
"Dime cómo te han mirado y te diré quién eres"
dice Carlos Skliar en una maravillosa conferencia.
https://www.youtube.com/watch?v=uyavBQsL7jk&t=1523s
Y aquí estamos, ocultándonos detrás de los barbijos que nos protegen de los virus, pero que desnudan nuestros ojos. No hay máscaras ahora. Sólo miradas que pueden ser perturbadoras ya que nos remiten a lo más íntimo y primario, por más que vengan de un desconocido.
¿Podremos aprender a mirarnos? ¿A dejar que nos miren?
martes, 17 de noviembre de 2020
sábado, 14 de noviembre de 2020
domingo, 8 de noviembre de 2020
sábado, 7 de noviembre de 2020
En este tiempo recuperé costumbres muy antiguas, entre ellas las de secar las cáscaras de las naranjas para agregarlas en trocitos al mate. Hacerlo de nuevo me dio alegría. Sin embargo, el tiempo ido no regresa, sólo intentamos reinventarlo con pequeños gestos. Tal vez nos equivoquemos, pensando que en esa época éramos felices. La memoria traiciona, y a veces solo evoca las luces en la oscuridad. Entonces vuelve el gusto amargo de las naranjas y tragamos saliva, con el mate de siempre, pero en otro rincón.
Decir " tí...o" hacía que se me iluminara la cara. Él intentaba hacer como si nada, como si no se emocionara, pero un brillo cómplice aparecía en sus ojos. No hablábamos cosas demasiado profundas, estar juntos alcanzaba. Con los años, diría que era mi adulto favorito. Un hidalgo caballero. Eso era.
A mi tío, Néstor Pérez
viernes, 6 de noviembre de 2020
Cuando alguien moría, en el velatorio competían las coronas de flores. Yo me divertía comparando cuál era la más linda, la más grande. Una vez realizado el entierro, quedaban apiladas en la entrada del panteón, y me daba tristeza verlas así, abandonadas, tan caras y bonitas. Al volver un par de días después, solo quedaban unos pocos restos en el lugar en donde habían quedado al descuido, en general, algunas cintas violetas escritas en letras doradas. Creo que eso iniciaba de algún modo oscuro la asimilación de la pérdida, la desaparición de la ofrenda con la que habíamos intentado despedir a alguien que nunca se iría del todo. Hoy pasé por un puesto de flores y me sorprendió ese olor antiguo y húmedo de rosas marchitas. Siempre la muerte acecha en el lugar más inesperado.
Escucho las palabras que no decís, las que están detrás de tus palabras. No puedo evitarlo. Me quedo mirando un poco al vacío mientras hablás, en un intento de decodificarte, que nunca alcanzo del todo. A veces la sensación que queda es amarga, cuando se filtró aquello que escondías con tanto cuidado, y no pude evitar percibir. Casi siempre es así. Por eso me entristezco. Ya no quiero escucharte. Nunca más.
domingo, 25 de octubre de 2020
En mi infancia, cuando empezaba noviembre, los días 1 y 2 eran feriados, en conmemoración del Día de Todos los Santos y el Día de Todos los Muertos. El cementerio era entonces el lugar de reunión del pueblo. Las mujeres iban cargadas con todos sus elementos de limpieza; en el ingreso abundaban los puestos de flores, y los chicos corríamos entre las tumbas, mirando las fotos con detenimiento y leyendo las lápidas. Recuerdo especialmente un año, en el que fui con mi tía Elena, y la veo todavía lustrando afanosamente con cera la tumba de sus padres y colocando muchas flores frescas en ella. Viéndolo desde ahora, seguramente todo parece anacrónico. Sin embargo, no dejo de recordarlo con nostalgia. Es parte del folklore de mi niñez y por eso tiene un lugar especial en mi memoria.
viernes, 23 de octubre de 2020
Soy hija de una mujer fuerte, docente de alma, y de un hombre bueno, que no sabía mentir (ni aún cuando hubiera sido necesario).
Mis padres no se parecían, y tal vez por eso se complementaban. Mi mamá conserva la memoria de los tiempos idos y la relata con el mejor estilo de la historia oral.
De mi padre guardo el gusto por lo simple, y mi madre me transmite la fortaleza que se esconde detrás de lo que parece frágil.
El eterno abrazo de los cromosomas de donde venimos y que seguimos transformando bajo nuestro cielo.
jueves, 22 de octubre de 2020
En el Día Nacional por el Derecho a la Identidad, puedo decir que sé quien soy.
Nací una madrugada de 1966, en el Hospital Naval Puerto Belgrano. A primera hora de la mañana, las enfermeras me llevaron para el control médico. Cuando supuestamente me llevan de nuevo con mi mamá, llega otro bebé, pero vestido con mi ropa. Mi mamá se desesperó y empezó a gritar, diciendo que no era su hija, y mientras en la sala trataban de tranquilizarla, pensando en que era una crisis post-parto, ella le sacó los pañales a ese bebé, que por suerte era varón, y tenía mucho pelo, mientras que yo había nacido sin pelo. Del otro lado de la sala, se repetía la historia, con la otra madre, con la que, por error, estaba yo, vestida con la ropa de su hijo. Todavía me estremezco al pensar en esa historia.
Este 22 de octubre, sumáte al desafío de "manos con identidad" y animáte a contar tu historia.
Si tenés dudas y naciste entre 1976 y 1983, contactáte con Abuelas Plaza de Mayo-Sitio oficial.
#Identidad
#Abuelas43años
#LaBusquedaSigue
sábado, 3 de octubre de 2020
sábado, 26 de septiembre de 2020
martes, 22 de septiembre de 2020
martes, 15 de septiembre de 2020
martes, 8 de septiembre de 2020
En mi infancia puntaltense, el día del maestro representaba muchas cosas: el acto escolar con el Himno a Sarmiento, la ceremonia en el Parque que lleva su nombre, pero sin embargo, los hijos y las hijas de las docentes de escuela primaria a fines de los setenta, o principios de los ochenta, tenemos un recuerdo especial.
El 11 de setiembre, después de la escuela, mamá llegaba a casa cargada con una o dos bolsas llenas de regalos. No era aún la época en que los padres se juntaban para comprar un único regalo, y menos la de grupos de whatsapp, tan prácticos y modernos.
No. En esa época, cada nene, cada nena, le llevaban un obsequio a su maestra, y lo hermoso era la variedad. Había platitos que se colgaban en las paredes como adorno, cadenitas con dijes, pañuelos para el cuello, alguna lapicera o agenda, colonias o perfumes en extracto. No importaba qué era sino el amor que irradiaba cada pequeño objeto, elegido con cuidado. Recuerdo una cajita de música, que también era alhajero...especialmente gloriosa.
Mi mamá los iba sacando de a uno de un montón de papeles arrugados, moños y tarjetitas con letra infantil y los desplegaba sobre la mesa del comedor para que pudiéramos apreciarlos. Con un poco de suerte, mis hermanos y yo "ligábamos" alguno.
Extrañé mucho esas épocas cuando los padres buscaron la practicidad y empezaron a hacer regalos grupales. La extrañé como extraño a todas las queridas maestras de esa época, con las que compartí mi infancia.
Un feliz día y un abrazo a enorme a todas, con mi agradecimiento y mi más afectuoso recuerdo.
sábado, 5 de septiembre de 2020
Nunca tuve muchas cábalas, pero hay una que recuerdo con cariño especial. Cuando era estudiante, no rompía ningún papel borrador antes de rendir un final. Conservaba hasta los más insignificantes, los de pequeños cálculos o dudas por resolver. El día que rendía, si aprobaba, los tiraba a todos en un acto de limpieza. Ese pequeño rito organizaba mi vida con esperanza.
Desde que paso mucho tiempo en casa, me he vuelto (si se puede) más reflexiva y memoriosa. Reconstruyo historias, interpreto hechos, entonces me alegro o me asombro. Nunca me canso de volver a contarme los relatos míticos que tuvieron suceso, de observar las marcas que fueron dejando. Capa por capa voy excavando y vuelvo a empezar.
Se habla mucho de la falta de abrazos en la pandemia, sin embargo no se habla del olfato más que para alertarnos si lo perdemos por el virus. Me hace falta el olor a pasto, a tierra húmeda y a libro viejo. A café recién molido y a tuco en familia. El olfato abre la puerta de lugares inaccesibles como nadie.
martes, 1 de septiembre de 2020
lunes, 24 de agosto de 2020
domingo, 23 de agosto de 2020
domingo, 2 de agosto de 2020
domingo, 26 de julio de 2020
viernes, 24 de julio de 2020
lunes, 20 de julio de 2020
lunes, 13 de julio de 2020
viernes, 10 de julio de 2020
domingo, 5 de julio de 2020
domingo, 14 de junio de 2020
martes, 26 de mayo de 2020
lunes, 25 de mayo de 2020
domingo, 24 de mayo de 2020
domingo, 17 de mayo de 2020
La educación en los tiempos de la virtualidad
Las preguntas y el desafío del aprendizaje surge ahora, en el tiempo de la virtualidad, en donde damos clases en pantallas, muchas veces con escasa o nula interacción con los estudiantes, y lo que es peor, entre los estudiantes entre sí. El aula siempre fue un espacio importantísimo de socialización, el aprendizaje entre pares, y el surgimiento de nuevas amistades.
Me quedo pensando entonces en este nuevo tiempo, pensando en crear alternativas mejores, posibles, reales, hasta que vuelvan las clases presenciales. Hay quienes fantasean desde hace mucho con entornos futuros de clases absolutamente virtuales. Ojalá que esto nunca suceda del todo.
martes, 5 de mayo de 2020
jueves, 30 de abril de 2020
Gorriones de la noche
https://issuu.com/jorgecurinao/docs/gorriones_de_la_noche
viernes, 17 de abril de 2020
viernes, 10 de abril de 2020
El amor menos pensado
En una escena, Darín está cenando con su padre, interpretado por el genial Norman Briski. Este le cuenta que, en un momento de su vida, estaba sentado en el patio y empezó a sentir un cosquilleo en los pies...(es imposible recrear con palabras su actuación). Esta sensación fue subiendo por sus piernas mientras entraba en pánico y dijo: "Es la Parca" . Entonces dio un salto, se levantó de la silla, agarró una escoba y se puso a barrer frenéticamente, juntando hojas y haciendo un montoncito, hasta que las fue juntando todas (cuenta mientras barre cada vez más lentamente). Entonces se dio cuenta de que la muerte se había ido.
martes, 7 de abril de 2020
lunes, 6 de abril de 2020
viernes, 3 de abril de 2020
miércoles, 1 de abril de 2020
domingo, 29 de marzo de 2020
sábado, 28 de marzo de 2020
"Lo mejor del sarampión de mis siete años fue la caja de témperas que me regaló mi mamá. Ya no sabría qué hacer para entretenerme y entonces tuvo esa idea prodigiosa. Todavía recuerdo fascinada el olor que tenían y la primera pintura que hice. Una casita tradicional con su caminito, su chimenea , su cielo celeste y el correspondiente árbol a un costado. Todo prolijamente ordenado en aquélla tarde de abril."
Con los años fui descubriendo que el mundo no era tan ordenado, sino más bien lo contrario. El caos cada tanto se instalaba en mi vida y a mi alrededor. Parecía que todo se terminaba, se destruía, sin embargo, de algún modo se las arreglaba para resurgir. Aprendí lo que era la resiliencia sin conocer ni siquiera esa palabra. Hoy las cosas cambiaron de nuevo de un modo inesperado porque este suceso nos abarca a todxs. Leía por allí que es la naturaleza la que hoy nos demuestra su resiliencia, cuando los animales vuelven tímidamente a algunos sitios, que se recuperan en un tiempo breve. Ojalá sea un indicio que nos devuelva la confianza en nosotrxs para hacerlo.
viernes, 27 de marzo de 2020
Hay algo que nos iguala en este tiempo. No quiero, me resisto a nombrar a esto que nos sucede. No sé qué nombre ponerle. Todo es demasiado atroz, todo es demasiado atemorizante.
Y si bien muchos y muchas, como yo misma, tratamos de ponerle onda y salir adelante, de a ratos nos agarra el bajón y la angustia. No es para menos.
Pensaba entre ayer y hoy en aceptar tanto los momentos de alegría, que es probable tengamos, como los otros, los difíciles. Todos son parte. ¿Esto es autoayuda barata? Probablemente. Lo acepto. Pero me sirve repensarlo cuando no estoy bien. Todo va y viene y nosotros, nosotras estamos viviendo un momento único. Por ahí nos llenamos la boca diciendo que el mundo va a evolucionar, que todos vamos a evolucionar. Lo cierto es que muchos no van a estar aquí para contarlo. Por eso espero, trato de estar bien y de aceptar cuando no lo estoy, hablo con mis afectos y miro el cielo, esperando que escampe.
jueves, 26 de marzo de 2020
Les dejo una serie de propuestas:
-Estirar empeines y parte anterior de las piernas, y luego lo mismo pero flexionando los pies, para estirar la parte posterior.
-Girar los pies suavemente en círculos hacia un lado y hacia el otro.
-Abrir y cerrar suavemente los dedos de los pies.
-Si se puede, llevar rodillas al pecho, tomándolas con manos y balancear suavecito, a un lado y al otro, para masajear abdomen e intestinos.
-Por supuesto que respirar, colocando las manos sobre el abdomen , respirando profundamente, expandiendo el vientre al inspirar y hundiendo al exhalar (con el estómago vacío).
-Siempre-siempre-estirarnos y desperezarnos profundamente, abriendo bien grande la boca y luego exhalando.
-Y por último, dejar que todo el cuerpo se afloje y se serene aún más. Es el momento de serenar nuestra mente, que seguro con los ejercicios ya lo fue haciendo. Dejar que los pensamientos fluyan, sin aferrarse a ellos. Siguen su camino y los dejamos ir, respirando tranquilos y tranquilas, disfrutando el momento.
-Ideal para hacerlo después de una duchita, en algún ratito que tengamos libre.
Abrazos!!
miércoles, 25 de marzo de 2020
Hoy a la mañana en mi pintura aparecimos nosotrxs, circulábamos ayer, entre redes confusas y pantallas. Pero hoy, con la lluvia fresca de la mañana nos fuimos reencontrando.
Mi vecino, desde su balcón, me ayudó a entender que tenía que respirar el aire de la mañana. El lo hacía tranquilo, mientras los pájaros cantaban bajito. Veremos cómo sigue.
lunes, 23 de marzo de 2020
domingo, 22 de marzo de 2020
Cuando comento esto, sé que me expongo a que me tilden de negacionista. No creo serlo. Estoy, como todos, sumamente preocupada por la situación, sigo las noticias filtrando las que considero innecesarias, pero trato de no enfocarme en el virus, sino en la salud. Es claro que este microorganismo existe. ¿De dónde viene y por qué? No lo sabemos. Para los que nos quedamos en casa, y de ese modo nos cuidamos entre todos, cuidar nuestra salud mental es esencial.
sábado, 21 de marzo de 2020
Una de las principales hormonas que se libera en los cuadros de estrés es el cortisol, sintetizado por nuestras glándulas suprarrenales, que se encuentran por encima de los riñones, como su nombre lo indica. Son pequeñas pero muy importantes.
Retomando, uno de los riesgos del cortisol es que deprime nuestro sistema inmunológico, o sea, nos vuelve más proclives a las infecciones y /o enfermedades.
Por eso, es importante por nuestro bienestar psico-físico, evitar el estrés de todos los modos que podamos.
Y creo que tenemos muchos a nuestro alcance. Tal vez, uno de los más importantes sea seleccionar cuidadosamente las noticias que consumimos. De modo de estar informado pero no intoxicado.
Exponernos al sol, en horarios controlados, hacer actividad física ( y no se necesita mucho espacio ni gran despliegue, aunque sea estirarnos y desperezarnos, de modo de mover las articulaciones), bueno, cada cual se ingeniará a su modo, alimentarnos bien, tener un adecuado descanso.
Compartamos buenas noticias, buenas ondas, lo bueno que estamos haciendo.
Es mi deseo.
Villa del Mar
Era el lugar en donde íbamos con mi familia a cenar en las noches de verano, en su sencillo montecito de eucaliptos con mesitas. Llevábamos unos sandwichs y jugo, y corríamos por la playa, jugando con mis hermanos.
Los atardeceres son increíbles. Uno de mis amigos dice que es el lugar perfecto para que desciendan los platos voladores.
Es una villa de pescadores con pocos habitantes.
Un antiguo humedal.
jueves, 19 de marzo de 2020
Pero nosotrxs también somos parte de ella. Tal vez también sea nuestra oportunidad de sanar.
Por eso se me ocurre que, si podemos, en este tiempo de espera, abramos las ventanas para respirar, cada unx como sepa, cada cual a su modo. Según el yoga, según el Tai Chi, como sea, y activemos nuestros canales de limpieza.
Comamos lo más sano y liviano posible y nos hidratemos.
Lo demás es fe y confianza en lo que toda esta experiencia nos dejará.
miércoles, 18 de marzo de 2020
martes, 17 de marzo de 2020
Cuarentena-coronavirus
Podemos pasarla bastante bien.
Comer sano y liviano.
Tomar líquido.
Hacer ejercicios suaves: acostarnos en el piso, estirarnos, desperezarnos, bailar
Escuchar música
Leer-estudiar
Dibujar-escribir-cocinar-coser-bordar-tejer
Reparar algo (incluido nosotres)
Mirar películas
Pensar!!
Hacer silencio
No sé, se aceptan sugerencias

Pero esto no le sucede a mucha gente. Sin ir más lejos, muchos están en la calle, o viven hacinados en lugares precarios, o no tienen comida. Muchas personas dependen de su trabajo de cada día para poder comprarla, incluso.
No olvidemos nuestra situación de privilegiados y privilegiadas en estos días de cuarentena.
Tal vez este sea el momento, por una vez en la vida, de agradecer todo lo que tenemos
martes, 10 de marzo de 2020
sábado, 7 de marzo de 2020
Estos textos los escribí hace años. Recién los encontré, revolviendo papeles.
Sustancia oscura, perfume nocturno que llega y me invade. Un ala en un tobillo y en el otro un ancla. Un ancla se hunde en la escollera del alma y el barco flota, cadencioso, en la orilla. La tempestad rasgó sus velas y las sogas de desanudaron para siempre.
Un collage de olores y melodías. Recorto papeles que guardo en cajitas. De noche me levanto descalza para abrir una puerta y comprendo que es una tumba. Intento seguir, como si nada hubiera pasado. Los pasos van dejando huellas en la arcilla húmeda. Unos pies solitarios caminan.
jueves, 27 de febrero de 2020
jueves, 20 de febrero de 2020
Hay una sombra colectiva en la sociedad, amenazante. Es esa sombra, fruto del odio y la desesperación de la gente que siente que no importa...
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Cada tarde, abríamos las ventanas para darle paso al tiempo. La casa tenía el rumor de los grillos perdidos. A veces, el color era el mismo...
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La luz envejece en la habitación. Y yo, pidiendo una frase, una sola frase que me sirva de escudo entre tanta fiebre. Eso necesito para no ...
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Hasta dónde se expande una sonrisa? Si se pudieran fotografiar las milésimas de segundo durante las que unos labios, unos ojos, los músculos...