domingo, 2 de enero de 2011

Emigrantes internos

Cuando vuelvo a Punta Alta y camino por la ciudad, la desconozco. Miro los autos, busco caras conocidas que no aparecen, recorro viejos lugares y se me van mezclando dentro mío la tristeza, los recuerdos. Cuando llego a Buenos Aires, me alegra estar en mi casa, amo la atmósfera húmeda de esta ciudad, pero desaparezco adentro de ella. Es lo que buscaba, me digo. Será por eso que escribo esto, que está mi foto en este blog, para que ustedes me conozcan, me escriban, me acompañen en el camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Hay una sombra colectiva en la sociedad, amenazante. Es esa sombra, fruto del odio y la desesperación de la gente que siente que no importa...