jueves, 4 de abril de 2019
No se murió el tío Néstor. Se me murió. La pequeña historia que me contaba de cuando se me llenó la cabeza de rulitos. El no poder pronunciar el tí...o..como si le diera un beso de bienvenida con cada letra. Sus rasgos en mi rostro y su dolor en mis manos. Tanta soledad desesperada y dignidad infinita.
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