Sería alrededor de 1978, por esos años, mi tío Néstor me había hecho socia de la Biblioteca Juan Bautista Alberdi. El bibliotecario, por esa época, era un señor muy alto y serio, que usaba anteojos y mameluco gris. Se llamaba Lolo e inspiraba mucho respeto. Yo iba muy seguido a buscar libros, porque me encantaba leer, y, siguiendo el hábito de mi mamá, me obsesionaba por leer rápido, y así cotidianamente iba a buscar más material. La verdad es que no sé cómo fue pasando, cómo hice para ganarme la confianza de ese señor en apariencia tan adusto y solemne, para que de a poco me fuera dejando entrar a la biblioteca y, en vez de seleccionar los libros por los ficheros, los buscara directamente en el estante en donde estaban los destinados a niños y preadolescentes, como era yo por entonces. Así es como de a poco mis recuerdos me van trayendo las imágenes de Lolo sentado, detrás del mostrador, ayudándome muy seriamente a contestar mis cuestionarios de investigación de historia, cuando tenían preguntas que no encontraba en los libros, y que él respondía con una sapiencia que a mí me impresionaba. Me emociona recordar con ternura aquélla época, vaya para mi querida tía y primos, el recuerdo de Lolo.
viernes, 27 de octubre de 2023
jueves, 26 de octubre de 2023
La comunicación a través de los memes
Se dice que una imagen vale por mil palabras, y seguramente, esto es válido muchas veces. Pero, ante determinadas circunstancias extremadamente delicadas, necesitamos palabras, y necesitamos que sean tan claras como agua de manantiales. Puede haber en nuestras decisiones políticas contradicciones, controversias. Podemos no identificarnos al cien por cien con la propuesta o los integrantes de una agrupación política, como la representada por Sergio Massa. Pero aquí, tras el dulce y tierno meme del león abrazando al inofensivo patito, se encuentra la amenaza de un Proyecto de país en donde la educación y la salud queden para los que puedan pagarla, en donde los trabajadores/as perdamos nuestro derecho a aguinaldo y vacaciones, en donde peligre el futuro de las Pymes, en donde se entreguen los recursos naturales a empresas extranjeras, en donde se vulneren y no se reconozcan derechos humanos por los que nuestra sociedad luchó largamente, durante 40 años, sin entrar en detalle sobre las monstruosas aberraciones que dijo el portador de la motosierra, como la ofensa al Papa Francisco, la venta de órganos y bebés, y cosas por el estilo. Me parece que acá está la verdadera contradicción, acá está el límite que debemos preguntarnos si estamos dispuestos a vulnerar. Acá es donde no debemos dejarnos engañar con ese burdo meme que pretende tratarnos de seres incapaces de analizar todo el conjunto de implicancias que tiene esta alianza en donde ambos integrantes han demostrado una indignidad pocas veces vista en el ámbito de la política argentina. En estos días estamos navegando en un sinfín de idas y vueltas, de declaraciones que pueden llegar a confundirnos. Los memes pueden divertirnos y ser simpáticos, pero tratemos de ir por detrás de ellos con profundidad y serenidad sobre lo que queremos para nuestro futuro y el de todos/as. Es mucho lo que está en juego.
martes, 24 de octubre de 2023
Pasadas las elecciones, vemos dos claras y muy distintas alternativas para el balotaje: el candidato oficialista, Sergio Massa y el candidato por La Libertad Avanza, Javier Milei.
Buena parte de la sociedad no se identifica con ninguno de los dos candidatos, mi preocupación en este momento es el sutil pero definido viraje de Javier Milei hacia una postura más moderada, bajo la cual pretenda atraer a los votantes de la oposición. El león va cubriéndose ahora con piel del cordero y suavizando su discurso, buscando aliarse con los sectores más duros de Juntos por el Cambio, de donde saldrían ambos beneficiados.
No sé a qué le tengo más miedo, si a la monstruosidad explícita de Javier Milei, o a la falta de escrúpulos de sectores de Juntos por el Cambio, liderados por Mauricio Macri, que con tal de lograr sus objetivos de llegar nuevamente al poder, son capaces de soslayar las atrocidades que sostiene el líder mediático que hizo su campaña a base de destruir todo con una motosierra, esa asociación nefasta es la que ahora pende como una espada de Damocles sobre nuestras cabezas.
viernes, 20 de octubre de 2023
sábado, 7 de octubre de 2023
Vivo en
un mundo chiquitito,
en la Megaciudad. Está lleno de viejos cafés, librerías de usados, ferias en
las plazas y calles arboladas. Mi mundo está cubierto por una hoja de papel
manteca, que se abre con cuidado. Protegido del bullicio, pero en medio de él,
con la mirada puesta en una antigua Cúpula, un ángel radiante sobrevuela en
calma y acompaña mis días.
Foto-Librería
El Debate-Pueyrredón 731-CABA.
Ser
laguna, receptiva,
la de oleaje suave, no pregunta, ofrece sus aguas que guardan secretos y penas,
lágrimas nocturnas. Espejo de cielos. Lagunas oscuras en la noche, custodiadas
por gatos, velan sus orillas cuando todos duermen. Silenciosas. Ser laguna que
espera las lluvias para subsistir, estoica, con alma de lodo y negrura
infinita, femenino eterno, absorbe el misterio de la vida ausente.
-foto: laguna de Chascomús-Pcia de Buenos Aires-Argentina.
Amor
desmesurado. El que
nunca mide y siempre perdona. El que olvida, el que se equivoca, pero luego
olvida. El agua escondida en la oscura noche. El Amor en olas de la playa
extraña, recorre la arena buscando los ecos, una vez y siempre, se asombra y
olvida. Y vuelve insistente, choca con las rocas, salpica y ataca.
Bordea la costa, desgasta la piedra. El Amor furioso porque no responden, se
calma en silencio, se va retirando, acuna los peces, perdona y olvida. Y sueña.
Una y otra vez sueña un sueño que duele. Un sueño de Amor.
-foto: Monte Hermoso-Pcia de Buenos Aires-Argentina.
martes, 3 de octubre de 2023
Hay que
remarla después de haber sido adolescente durante la dictadura. Asomamos a un
mundo de vinchas y pantalones Oxford y de pronto nos cortaron el pelo, nos
vistieron de uniforme y nos frenaron para pedirnos documentos por la calle (como
me pasó a los diez años, yendo una mañana a la escuela). Nos educaron con
libros de Formación Moral y Cívica, que decían que “la familia era la célula
básica de la sociedad” y los profesores de historia se quedaron mudos cuando en
el 83, a punto de egresar del secundario, les preguntamos qué había pasado en
esos años siniestros.
Fue una
gloria caminar por los pasillos de la UNS en el 84, con la efervescencia de los
centros de estudiantes; todo era multicolor y de fondo sonaba Charly García,
que por esos tiempos fue a Bahía Blanca a presentar Clics Modernos. Con mis
amigas no cabíamos en nosotras de felicidad, mientras cantábamos en el recital.
Ahí fue cuando escuché por primera vez a “Los Dinosaurios”, solo años más tarde
comprendería de qué hablaba Charly entonces.
Después,
veo las cosas en medio de una neblina: el 89 con la hiperinflación, viviendo
por primera vez sola en una pensión y sin poder cambiar la yerba del mate
(literal), mi egreso de la universidad en medio de la fiesta menemista, en uno
de los períodos más oscuros de mi vida. Los 90 fueron despiadados conmigo, así
como con el país del uno a uno.
Las aguas
siguieron corriendo y el estallido del 2001 me encontró aferrándome con uñas y
dientes a mi cargo de la UBA para sobrevivir. El kirchnerismo me trajo el lugar
que fue mi refugio durante muchos años, cuando pude comprar mi departamento, y
unos cuantos años de paz, y vacaciones en la playa incluidas.
Macrismo
mediante me fui empobreciendo, como el país. Atravesé la pandemia en mi
monoambiente de 20 metros cuadrados, comprimida, pero a salvo y sufrí la
desilusión con la tibieza del gobierno de Alberto Fernández.
En el 2023,
a punto de jubilarme, víctima del maltrato por parte del Gobierno Porteño
Macrista a los docentes de la ciudad, con una enfermedad crónica desde hace más
de 30 años y con una madre anciana discapacitada, no nos falta ni techo ni
comida, pero tenemos serias dudas acerca de cuál puede llegar a ser el futuro
de las prestaciones en salud, que necesitamos ambas, sobre todo ella, que
necesita cuidadoras prácticamente las 24 hs y costosas medicaciones.
Por eso les
cuento mi historia.
Lo que soy
se lo debo a la educación pública, de donde vengo, en donde trabajé y lo sigo
haciendo hasta ahora, dependo de la salud pública, así como mi familia. ¿Soy
autorreferencial? Sí, cada uno y cada una de nosotros y nosotras puede hacer un
racconto de su historia personal, sin mentirse ni engañarse, tomarse un rato
para hacerlo, y para pensar qué quiere para sí mismo, para sus amigos/as, hijos/as
y nietos/as. Un mundo más justo, un mundo con inclusión, en donde las personas
que vinimos desde abajo podamos salir adelante, con la ayuda del Estado, yo no podría
haberlo hecho de otro modo. Comprendo que
haya bronca y desilusión, pero una vez más los y las invito a informarse y
reflexionar sobre lo que podríamos perder y/o ganar en función de los
candidatos/as que votemos.
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