Aparecen cuando despierto, emergiendo del océano de la memoria. Sin estridencias, como la imagen del libro azul de histología que me acompañaba entonces, en mi mochila. Era mi pasaporte secreto hacia el futuro. El hueco que lo alojaba en silencio, decidió liberarlo para que me trajera esperanza.
sábado, 7 de agosto de 2021
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Atrapar el sol en el cristal que somos para que nos entibie en las noches de invierno. Luz del mediodía dentro de la piedra. Brillo del br...
-
No recuerdo cómo fue que la Encíclica Rerum Novarum llegó a mis manos a fines de los 80, la leía con una mezcla de ilusión y respeto, el mis...
-
La pintura, el dibujo, son profundos, oscuros, la palabra es la soga que me ayuda a emerger de las profundidades para poner claridad, aire,...
No hay comentarios:
Publicar un comentario