Digamos que mi mamá nunca fue muy religiosa. Nosotros habíamos sido bautizados y tomamos la comunión, y yo fui a escuela religiosa, pero mi abuelo, socialista , no era muy amigo de la iglesia, y mi mamá fue bautizada y tomó la comunión a destiempo. No estuvo acostumbrada a rezar ni nada que se le parezca; sin embargo, hubo una pequeña oración que nos enseñó cuando éramos chicos con mucha ternura: era la oración nocturna al ángel de la guarda. Al lado de mi cama, había un cuadro de esos clásicos de la época, con los niños jugando al lado de un arroyo en donde se les había caído la pelota, y este ser celestial, detrás, protegiéndolos con sus alas desplegadas. Me dormía mirando esa imagen, con un poco de temor por el peligro que entrañaba y observaba con respeto al ángel. Es natural entonces, creo, que sienta cerca mío la presencia de mi amigo protector, que me cuida desde hace tantos años y me ha hecho la vida más fácil.
viernes, 28 de abril de 2023
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