jueves, 26 de octubre de 2017

Paseo urbano

Caminar lento, ceder el paso, mirar los diarios al pasar en un kiosko, dejar pasar el colectivo para tomar el de atrás más vacío, sentarme del lado de la ventana, resistir la tentación de mirar el celular, disfrutar mirando las construcciones antiguas que están en los primeros pisos por encima de los comercios y carteles publicitarios, buscar rostros en las cortezas de los árboles, perderme en algún recuerdo antiguo, seguir la evolución de la primavera en las calles y plazas, bajar del colectivo con tiempo, caminar lento, ceder el paso, escuchar a los zorzales, sentarme en un bar del lado de la ventana a hacer nada y revolver despacio el café con la cucharita mientras la ciudad sigue su curso.

 Hay una sombra colectiva en la sociedad, amenazante. Es esa sombra, fruto del odio y la desesperación de la gente que siente que no importa...